Los niños pequeños y los conflictos con sus pares
Es muy probable que se presenten conflictos en todas las relaciones sociales y a cualquier edad, ya que cada persona tiene su propia perspectiva de las cosas, sus propios deseos y objetivos que pueden contraponerse a los de los demás. Estos conflictos suelen manifestarse a través de una discusión, malentendido, discrepancia, pelea, entre otros.
Para los niños pequeños, descubrir cómo interactuar con compañeros y otras personas es un proceso muy interesante en el que se hace necesario darles tiempo para que se adapten a las novedades y a los cambios que empiezan a aparecer en su entorno cercano.
Los niños en edad preescolar interactúan mostrando mucha curiosidad y necesidad de contacto con los objetos que encuentran en su entorno. En cuanto a la relación con los demás, son capaces de detectar quiénes son sus familiares, cuidadores, profesoras y sus amigos favoritos con los que desean estar la mayor parte del tiempo, llamar su atención por medio de miradas, sonrisas y muestras de cariño.
Si bien en un primer momento, los niños pequeños buscan compartir más momentos con adultos, alrededor de los tres años, se esperaría observar mayor interacción con sus pares. Esta interacción tiene sus propias características, ya que es frecuente que, en lugar de cooperar y colaborar en el mismo juego o actividad de manera sostenida, tengan momentos de juego paralelo individual, aunque físicamente se mantengan cerca del grupo.
También se espera que empiecen a mostrar cierta independencia de sus padres o cuidadores y que quieran tomar sus propias decisiones y realizar más actividades por sí solos. El explorar los diferentes estímulos que encuentren en el ambiente es una parte importante del proceso de desarrollo que debe ser reforzada.
En este contexto, es muy probable que se generen conflictos o peleas entre pares por diversos motivos, un juguete, algún útil escolar, el espacio de juego, la atención de la profesora. Ante esto, se hace necesario enseñarles a los niños que siempre es mejor buscar una solución que resuelva la situación de manera positiva para todas las partes involucradas. Esto les permitirá mantener una relación saludable con los demás y buscar una salida empática ante los conflictos.
Muchas de las veces, frente a este tipo de situaciones es esperable que los niños se muestren molestos, frustrados o incluso tristes. Es importante que previamente se les ayude a reconocer y poner nombre a sus emociones para que luego ellos puedan verbalizarlas. Al aprender a comunicar cómo se sienten por medio de las palabras y no, necesariamente o todo el tiempo, por medio de acciones, tendremos más luces y sabremos cómo acompañarlos.
En el momento en el que tu hijo comunique el conflicto, trata de escucharlo sin interrupciones. De esta manera sabrá que puede contar contigo. Luego, pon en palabras cómo se siente y si es necesario, pídele que respire profundamente contando hasta 10, sugiérele caminar o hacer alguna otra actividad de movimiento.
Una vez que esté más tranquilo, puedes retomar el tema y sugerirle algunas maneras de solucionar el conflicto – decir “no” al compañero, negociar con él, buscar a un adulto, cambiar de actividad o de juguete. Luego, incitarlo a que comente cómo le gustaría solucionar el problema y ayudarlo a pensar qué pasos tendría que seguir para llegar a ello, por ejemplo, si un amigo quiere el mismo juguete pueden turnárselo. No olvides que será necesario hacer el role playing con tu hijo sobre cómo tiene que actuar para solucionar la situación y practicarlo hasta que sea un hábito.
Algunas ideas más:
- Los niños, desde pequeños, pueden reconocer en qué son buenos, sus habilidades y cualidades. Refuerza en ellos lo positivo para que aprendan a valorarlo. Esto permitirá que se sientan más seguros y capaces de resolver los problemas por sí mismos.
- Busca ejemplos cercanos: puedes utilizar de ejemplo a familiares, situaciones de cuentos, algún programa o película. Lo importante es que sea lo suficientemente claro.
- Genera el hábito. Ayúdalo a que él mismo pueda encontrar las maneras de solucionar los conflictos. Algunas veces acertará y otras no. Lo importante es que él pueda tenar sus propias experiencias de aprendizaje.
- El respeto, la tolerancia y el interés por los demás son algunas de las habilidades que hay que enseñar para que los niños se adapten adecuadamente al entorno. La mejor forma de transmitir esto es precisamente a través de nuestro propio ejemplo.
- Es una carrera de largo aliento. Todo es un proceso, no olvides tener en cuenta la etapa del desarrollo de tu hijo para plantear las metas. Disfruta y comparte sus logros, pero sobre todo date la oportunidad de aprender de las dificultades.
Bibliografía
Carrillo-Pérez, R. (2016). Resolución de conflictos: hacia una cultura de paz en niños de primaria. Ra Ximhai, 12(3), 195-205. https://www.redalyc.org/pdf/461/46146811012.pdf
Ramírez-Casas del Valle, Lorena; Alfaro-Inzunza, Jaime (2018). Discurso de los niños y niñas acerca de su bienestar en la escuela. Revista Redalyc.org. DOI: 10.5027/psicoperspectivas-vol17-issue2-fulltext-1164